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P. Eduardo Segundo: Sencillo y alegre, un hombre entregado a Dios

En la madrugada del Domingo, 12 de junio, Solemnidad de Corpus Christi, falleció el P. Eduardo Villagrán Vásquez (80 años). Misionero Redentorista, que por muchos años sirviera en diferentes obras a nivel nacional, especialmente es recordado su paso por Cauquenes.  

Su deceso se produjo en la ciudad de Penco, el velatorio se realizó en la parroquia Nuestra Sra. del Carmen de la misma ciudad. Su funeral se realizó el lunes 15 de junio, en el Cementerio parroquial de Cauquenes, como era su deseo.

 

Breve Biografía:  

El P. Eduardo, nació en la ciudad de Parral el 01 de marzo de 1940, en el seno de una familia cristiana, formada por sus padres: don Eduardo Villagrán Zúñiga y doña Josefina Vásquez, creció junto a sus once hermanos, entre los cuales ocupaba el octavo puesto. 

En mayo de 1953, a los 13 años de edad, comienza su formación Redentorista en el Jovenado de la Comunidad de San Bernardo, posteriormente, el 6 de enero ingresa al noviciado en Santa Filomena de Tango y en el mismo lugar profesa el 06 de enero de 1960. Hizo su formación sacerdotal en el Estudiantado de Tiete, San Pablo, Brasil y el 8 de diciembre de 1965, recibió la ordenación sacerdotal en el mismo lugar, día de la clausura del Concilio Vaticano II. 

El celo apostólico de la comunidad redentorista lo marcó para toda su vida. En sus 60 años de vida religiosa y 55 de sacerdocio siguió el camino misionero del Redentor. Su ministerio apostólico lo desarrolló en varias de las comunidades religiosas, desde donde pudo servir a la Provincia y a la Iglesia: San Bernardo, Puerto Montt, Coquimbo, Santiago, Cauquenes y Penco. Prestó un gran servicio de acompañamientos a los matrimonios, haciendo de ellos su gran apostolado. 

Fundó el Movimiento de Encuentros Conyugales, fue Capellán por varios años en el Hospital de Carabineros en Santiago y también escribió varios libros para acompañar a las familias, matrimonios y sacerdotes.

En marzo del 2019 fue trasladado desde la Comunidad de San Alfonso de Cauquenes a la Comunidad Nuestra Señora del Carmen de Penco. El 14 de junio de 2020, en el Hospital Higueras de Talcahuano fue llamado a la casa del Padre. La característica más clara de su apostolado fue la alegría y como hijo de San Alfonso, la predicación sencilla a la gente más humilde del pueblo. Su recuerdo está presente en muchos lugares de nuestra Patria, donde con sus innumerables historias y cantos buscó transmitir la alegría del encuentro con el Señor. 

El P. Ronald Flores, párroco de San Alfonso en Cauquenes, en el responso de despedida señaló: “Para nosotros, sus cohermanos, ha sido un testimonio sencillo y alegre de un hombre entregado a Dios y ejemplo de una vida gastada y desgastada por el anuncio gozoso de la Buena Noticia de la Redención a los más pobres y abandonados. De él podemos decir que vivió con profundidad «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas» (EG 10).

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