
Del 3 al 9 de febrero, un grupo de 16 jóvenes misioneros de la Pastoral Juvenil, provenientes de diversas comunidades educativas de la Diócesis, realizaron una misión en la Villa Copihue, comunidad de la Parroquia San José de Constitución.
Por tercer año consecutivo, la comunidad de la Capilla Santo Domingo de Guzmán abrió sus puertas para recibir a los misioneros de la PJ y a niños y niñas del sector.
Durante cinco días, los jóvenes organizaron una Escuela de Verano para más de 20 niños, combinando momentos de diversión, juegos, catequesis y manualidades, que al final fueron entregadas a las familias para decorar sus altares. Además, se realizaron encuentros con la comunidad, como mateadas, onces y la misa del viernes, fomentando el vínculo con las familias y ofreciendo visitas puerta a puerta a quienes lo solicitaron.
El régimen durante la semana en el colegio, fue de labores propias de una casa común, como son los aseos, preparación de materiales, formación y oración. En las oraciones acompañó Catalina Cartajena que estuvo 3 meses en Taize en Francia, ella mostró como rezaban allá y durante este tiempo de misión, se replicó esta metodología, lo que sin duda ayudó al acercamiento más profundo con Dios por medio del canto, la palabra y la luz.
Este tiempo de gracia y misión culminó con una emotiva Eucaristía en la Parroquia San José, donde el párroco, P. Gonzalo Aravena, agradeció la participación de los jóvenes y los motivó a seguir llevando esperanza. Los misioneros también profundizaron en el Evangelio de Marcos durante su tiempo de formación, reflexionando sobre los desafíos de la evangelización.
El evento fue posible gracias al apoyo de la comunidad de la Capilla Santo Domingo de Guzmán, el Colegio Bosques de Gaia y la Parroquia San José.
La misión dejó un mensaje de esperanza y el compromiso de seguir trabajando en sinergia pastoral con las comunidades locales.
José Darío Ávila. Secretario Ejecutivo PJ Diocesana