
En el Mes de Mayo donde celebramos el día del Catequista, es que los saludo y les escribo para contarles de este hermoso caminar eclesial.
El camino hecho hasta hoy es un camino de crecimiento y fortalecimiento como equipo diocesano de coordinación a través de nuestras reuniones mensuales donde pensamos y soñamos la vida pastoral de nuestras comunidades y decanatos.
A lo largo de estos años nuestra primera preocupación es la formación de nuestros catequistas, su acompañamiento permanente.
Entregarles herramientas que le puedan ayudar en su servicio, este último tiempo (2020) iluminados por el nuevo Directorio para la Catequesis hemos comenzado un camino de reflexión y discernimiento sobre nuestro quehacer de catequistas, la invitación que nos hace el Papa Francisco.
La pandemia nos ha dado la oportunidad de sentarnos a pensar en comunión y sinodalidad junto a nuestro Pastor los nuevos desafíos que nos presentan estos nuevos tiempos…
En este caminar no queda atrás, nuestra gran preocupación de la catequesis para nuestros niños con necesidades diferentes, un gran desafío que no hemos olvidado y sigue presente en nuestro itinerario formativo.
Los lineamientos y constataciones de este tiempo de escucha de los catequistas, de la Palabra de Dios y de los pastores, los presenta Monseñor Tomislav Koljatic, en su editorial, en esta Edición de la Buena Nueva, nuestro Periódico Diocesano.
ALICIA QUIROZ TRONCOSO, Directora Departamento de Catequesis
Repasemos:
¿Qué es la catequesis y para qué sirve?
La catequesis es una de las formas de servicio a la Palabra de Dios y se inscribe dentro del ministerio profético. Es una acción eclesial destinada a los miembros de la comunidad cristiana que han recibido el anuncio de fe (también llamado primer anuncio o kerigma) y lo han aceptado en sus vidas.
¿Qué quiere decir ser catequista?
El catequista se hace presente para hacer crecer esa fe, para alimentarla con la Palabra de Dios y lograr que la persona llegue a la plenitud de su encuentro con Jesucristo en la Eucaristía, en la Confirmación, en un mayor compromiso, en una mejor integración comunitaria, entre otros grandes y hermosos detalles que cada catequista deja como sello en el servicio de evangelizar