
“Un buen pastor, un pastor según el corazón de Dios, es el regalo más grande que el buen Dios puede conocer a una parroquia” San Juan María Vianney
Memoria de san Juan María Vianney, presbítero, que durante más de cuarenta años se entregó de una manera admirable al servicio de la parroquia que le fue encomendada en la aldea de Ars, cerca de Belley, en Francia, con una intensa predicación, oración y ejemplos de penitencia. Diariamente catequizaba a niños y adultos, reconciliaba a los arrepentidos y con su ardiente caridad, alimentada en la fuente de la Eucaristía, brilló de tal modo, que difundió sus consejos a lo largo y a lo ancho de toda Europa y con su sabiduría llevó a Dios a muchísimas almas (†1859). Su ejemplo de vida como pastor pasó las fronteras, tanto así que el mismo Pio X lo propuso como modelo para los sacerdotes párrocos. Fue canonizado el 31 de mayo de 1925 por el Papa Pío XI.
En nuestra Diócesis, damos gracias a Dios por la vida y testimonio de cada párroco y nos unimos en oración por su vocación y fidelidad en el servicio a la Iglesia, especialmente en nuestras parroquias. Que Dios y la Virgen los acompañen, por este camino al que fueron llamados y que siempre vayan juntos a sus comunidades dando testimonio del amor de Dios.