Falleció Pbro. Plácido Soto Quiroz

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En la madrugada del jueves 31 de agosto, falleció el Presbítero Plácido Jesús Soto Quiroz. Quien a los 83 años, mientras permanecía internado en la UCI del Hospital Base de Linares con diagnóstico de Neumonía, partió a su descanso junto al Señor.
Sus restos fueron velados en su querida parroquia nuestra Señora del Carmen de Linares, donde estuviera como párroco por más de 27 años. Su funeral se realizó el sábado 3 de agosto.
En la Eucaristía, presidida por Monseñor Koljatic, le acompañaron sacerdotes del Clero Diocesano, religiosos, religiosas, diáconos y una inmensa cantidad de feligreses de la parroquia El Carmen, así como de las comunidades vecinas. Los presentes dieron gracias a Dios por el ministerio que el Señor encomendó al P. Plácido Soto, que ejerció con generosidad y alegría en medio nuestro; especialmente en la Comunidad de El Carmen.

Breve Biografía:

Pbro. Plácido Jesús Soto Quiroz, nació en 2 de enero de 1934, en Las Cabras (P. de O’Higgins).
Sus padres fueron Rafael y Carlota.
Sus estudios Primarios los realizó en Las Cabras y estudios Secundarios en el Liceo Valentín Letelier, Santiago.
Filosofía en Franciscanos y dos últimos años en Teología en la Universidad de Quebec, Canadá.
Eclesiásticos especiales: Catequesis en Quebec en los años 1966 y 1968.
Siendo ordenado Sacerdote el 17 de junio de 1966, en la Catedral de Montreal, Canadá.
Su primera Misa, la cantó el 18 de junio de 1966, en la capilla del Seminario de Misiones extranjeras en Montreal, Canadá.

 

Cargos que desempeñó:

Vicario en la Parroquia St. Jean Baptiste de Quebec, desde el 1º de septiembre de 1966 hasta el 15 de octubre de 1967. Vicario Parroquial de San Pedro de Cauquenes, desde el 1º de noviembre de 1967.
Director de Catequesis por el decanato de Cauquenes, en noviembre de 1967.
Capellán del Colegio Inmaculada Concepción, el año 1967.
Asesor de J.E.C. Masculino y Femenino el mismo año 1967.
Profesor de Religión en el Liceo de Cauquenes, año 1968.
Con fecha 3 de agosto de 1964, solicitó ingresar al Clero de Linares y recibir el Orden Clerical, petición que fue aceptada.
El 3 de enero de 1973, fue nombrado Secretario Canciller y provisor de la Diócesis de Linares.
El 23 de marzo de 1973, es nombrado Promotor de Justicia y Defensor del Vínculo.
Es Capellán de las Religiosas de La Providencia en Linares.
Elegido miembro del Consejo Presbiteral para el periodo 1974-1976.
El 2 de septiembre de 1975, se nombra párroco de Nuestra Señora de La Buena Esperanza en Panimávida.
Profesor de Francés en el Liceo de Hombres de Linares.
El 1º de enero de 1981, es nombrado párroco del Niño Jesús, Villa Alegre, hasta el 18 de noviembre de 1984.
Párroco de Nuestra Señora del Carmen, desde el año 1984 a mayo de 2011. Donde destacó por promover y difundir la Cantata a la Virgen del Carmen, pasando de ser una actividad parroquial a un evento Decanal y Diocesano.
Sus últimos años siguió con Ministerio Libre, acompañando en forma permanente, como Capellán del Hogar de Ancianos Sagrado Corazón de Fundación Las Rosas en Linares y entregando el Sacramento de Reconciliación en forma regular en la Iglesia Catedral, donde su presencia ya se extraña.

Una comunidad agradecida despide a su Pastor

 

Hubo emotivas palabras de parte de la Familia y grupo de Carismáticos de Linares. Por parte de la comunidad parroquial le despidió Don Nelson Muñoz. A continuación compartimos un extracto de sus palabras: Foto 3 y 4
Estar aquí, en estos momentos no es fácil, hablar de una persona excepcional, uno no sabe qué decir. Y una de esas grandes personas es este hombre de sencillez franciscana, humilde, acogedor, pero por sobre todo un buen sacerdote. Un sacerdote que a través de su mensaje fue capaz de dar a conocer el gran Dios que camina junto a su pueblo, un sacerdote que tuvo la capacidad de entregarnos a un Dios Buen Pastor que cuida y da la vida por sus ovejas.
Así era nuestro sacerdote y Cura Párroco, por 27 años cuido y guio a esta humilde y sencilla parroquia y fue capaz de, a través de la distintas Pastorales, entregar a un Dios Vivo entre los hombres.
El padre Placido, en los momentos que se le necesitaba Él siempre estaba allí, fue ese sacerdote de pueblo, ese pastor que conoce a cada una de sus ovejas y las llama por su nombre. Por eso quiero dar gracias a Dios por darnos como pastor al padre Placido, dar gracias a Dios por haberlo tenido entre nosotros, a través de él descubrimos que a pesar de los momentos difíciles, en los problemas, en la soledad y en el dolor siempre camina a nuestro lado Dios, ese Dios con nosotros que nos acompaña cada día de nuestras vidas.
Gracias Señor por la vida de nuestro cura, gracias Señor por el P. Placido, por dejarle hacer su camino junto a nosotros. Estamos seguros que su muerte será semilla de nueva vida cristiana, que su muerte será semilla de muchas vocaciones sacerdotales y religiosas.
Padre Placido, gracias porque en sus momentos difíciles me conto entre sus amigos, gracias por sus consejos, gracias por su amistad, el legado que deja entre nosotros lo llevaremos a cabo como siempre, comprometidos a estar atento a las necesidades del comedor solidario, que la Cantata y Procesión de Septiembre se realice a la altura de nuestra Madre Santísima, así como seguir animando a la comunidad. Concluye citando a Daniel 12, versículo 3 “Los sabios brillarán como el esplendor del firmamento; y los que guiaron a muchos por el buen camino, resplandecerán como las estrellas por toda la eternidad”
Sacerdote, pastor, amigo, nuestro CURA Plácido Soto… Descansa en Paz,

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